martes, 20 de noviembre de 2007

Despecho


¡Ah, que estoy cansada!
me he reido tanto tanto
que a mis ojos ha asomado el llanto
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.

Tanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todos mis nervios su supor desliza.

¡Ah, que estoy cansada!
dejadme que duerma
pues como la angustia, la alegria enferma
que rara ocurrencia decir que estoy triste
¿cuánto mas alegre que ahora me viste?


¡Mentira! no tengo ni duda, ni celos
ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos
si brilla en mis ojos la humedad del llanto
es por el esfuerzo de reirme tanto.


Juana de Ibarbouroo
En este poema el yo lírico es una mujer que es incapaz de aceptar la angustia y la tristeza que siente. Todo esto lo traduce en la felicidad que supuestamente siente; si llora o si siente fatiga es porque se ha reído mucho. El estar cansada crea en ella una impotencia de no poder hacer nada mas que fingir que lo que verdaderamente siente es felicidad.

No hay comentarios: