lunes, 26 de noviembre de 2007

UN SOL



MI CORAZON es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.

He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.

Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.

¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.

¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?

Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.

¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.
JUANA DE IBARBOUROU

El yo lírico es ambiguo e intenta expresar lo difícil que fue y que es el amor para el. Expone la intensidad con la que amo y se compara con una selva cuyas raíces están vivas, pero solo el follaje es el que esta muerto, y que este es un estorbo e infiel al tronco que lo alimenta, comparando a aquel follaje con aquellos amores fallidos.
Se pregunta donde esta ese amor que tanto necesita. “Hielo recogí en la vida” “necesito un sol que me disuelva”, con esto quiere decir que las malas experiencias lo dejaron duro y como en una coraza incapaz de abrirse y de sentir mas que dolor, angustia y tal vez odio, por esto busca a la persona que sea capaz de amarlo y así darle una mano y ser la luz que tanto espera.

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